2. DESCRIPCIÓN DE LA ZONA FRESERA
DE IRAPUATO
3.5. FISIOLOGÍA DEL DESARROLLO
3.6. EXIGENCIAS AGROCLIMÁTICAS
4.4.
COBERTURA DEL SUELO O ACOLCHADO
4.5. COBERTURA DEL AIRE. TÚNEL Y MACROTÚNEL
6.1. THRIPS (FRANKLIELLA OCCIDENTALIS)
6.2. ARAÑA ROJA (TETRANYCHUS URTICAE KOCH)
6.3.
PODREDUMBRE GRIS
(BOTRYTIS CINEREA/SCLEROTINIA FUCKELIANA)
6.5. MANCHA PÚRPURA (MYCOSPHAERELLA FRAGARIAE)
6.7.
BACTERIAS (XANTHOMAS FRAGARIAE)
Las ventajas de la provincia de Huelva en el cultivo del fresón, reconocidas por especialistas mundiales, explican en gran parte el extraordinario auge del sector fresero de esta provincia.
En concreto, se dan en la zona sur de Huelva unas condiciones de suelo, clima,
así como la disponibilidad de agua de buena calidad, que han provocado una gran
expansión de dicho cultivo. Este proceso ha ido acompañado asimismo de un
nivel de tecnicidad elevado, estructuras de distribución y dinamismo comercial,
que han llevado a convertir a la fresa en el cultivo rey de la provincia.
Actualmente, en Huelva se producen unas 150.000 tm de fresón al año, lo que
representa más del 65% de la producción nacional de esta fruta, con una
contrastada calidad y sobre todo, en unas fechas en las que no tiene competencia
tanto en el mercado interior, como en el resto de Europa.
Este desarrollo ha ocasionado el despegue de una región muy deprimida económicamente,
generando 3,5 millones de jornales al año, y manteniendo a una gran cantidad de
pequeños agricultores.
Se trata de una tecnología punta, muy absorbente en mano de obra, hecho que
viene siendo extraño en la agricultura actual.
Casi la mitad del fresón producido en Huelva se dirige a la exportación,
Francia, que absorbe un 33% del volumen exportado por España, y Alemania, con
un 32%, son los mejores clientes, al tiempo que otros países como Reino Unido,
Bélgica, Holanda, Suiza, Austria e Italia demandan también fresón onubense
temprano y de alta calidad.
2. DESCRIPCIÓN DE LA ZONA FRESERA DE
IRAPUATO
El desarrollo tan extraordinario del cultivo del fresón en la zona de Irapuato, así como de una fruticultura y horticultura intensiva cada vez más importantes en la región, es consecuencia directa de unas condiciones naturales idóneas, amén de otros factores, que se dan en la zona.
Situada a 253 Km al Oeste de la Cd. DE Guadalajara Jalisco EnMéxico La ciudad de Irapuato se encuentra ubicada en la altiplanicie mexicana, dentro de la Meseta Central y localizada en la región central del municipio del mismo nombre con latitud norte de 20° 40' 28'' y una longitud oeste de 101° 20' 51''. Su altitud es de 1724 metros sobre el nivel del mar.
Frecuencia de elementos y fenómenos especiales:
Los vientos son templados con pequeñas variaciones durante el año. Soplan generalmente del s ureste al noroeste, con velocidades variables que pueden ir de 5 hasta 70 kilómetros por hora, en su caso extremo.
En los Aderredores de LA ciudad de Irapuato se encuentran distribuidas numerosas parcelas de produccion de Fresa extendiendose hasta la zona de Celaya y Zamora en el mismo estado de Guanajuato .
Como dato adicional al día 31 de Agosto del 2002 habia una extensón de 1,836 Hectareas de Fresa en Producción en la Zona .
Las fresas y los fresones pertenecen a la familia Rosaceae y al género Fragaria.
La planta de fresón es de tipo herbáceo y perenne. El sistema radicular es
fasciculado, se compone de raíces y raicillas. Las primeras presentan cambium
vascular y suberoso, mientras que las segundas carecen de éste, son de color más
claro y tienen un periodo de vida corto, de algunos días o semanas, en tanto
que las raíces son perennes. Las raicillas sufren un proceso de renovación
fisiológico, aunque influenciado por factores
ambientales, patógenos de suelo, etc., que rompen el equilibrio. La
profundidad del sistema radicular es muy variable, dependiendo entre otros
factores, del tipo de suelo y la presencia de patógenos en el mismo. En
condiciones óptimas pueden alcanzar los 2-3 m, aunque lo normal es que no
sobrepasen los 40 cm, encontrándose la mayor parte (90%) en los primeros 25 cm.
El tallo está constituido por un eje corto de forma cónica llamado
“corona”, en el que se observan numerosas escamas foliares.
Las hojas aparecen en roseta y se insertan en la corona. Son largamente
pecioladas y provistas de dos estípulas rojizas. Su limbo está dividido en
tres foliolos pediculados, de bordes aserrados, tienen un gran número de
estomas (300-400/mm2), por lo que pueden perder gran cantidad de agua
por transpiración.
Las inflorescencias se pueden desarrollar a partir de una yema terminal de la
corona, o de yemas axilares de las hojas. La ramificación de la inflorescencia
puede ser basal o distal. En el primer caso aparecen varias flores de porte
similar, mientras que en el segundo hay una flor terminal o primaria y otras
secundarias de menor tamaño. La flor tiene 5-6 pétalos, de 20 a 35 estambres y
varios cientos de pistilos sobre un receptáculo carnoso. Cada óvulo fecundado
da lugar a un fruto de tipo aquenio. El desarrollo de los aquenios, distribuidos
por la superficie del receptáculo carnoso, estimula el crecimiento
y la coloración de éste, dando lugar al “fruto” del fresón.
Desde un punto de vista agronómico; los cultivares de fresón se pueden clasificar en tres grupos: reflorecientes o de día largo, no reflorecientes o de día corto, y remontantes o de día neutro. La floración en los dos primeros casos se induce por un determinado fotoperiodo, mientras que este factor no interviene en el tercero. En cualquier caso, no sólo influye el fotoperiodo, sino las temperaturas u horas de frío que soporta la planta.
Se conocen en el mundo más de 1.000 variedades de fresón, fruto de la gran capacidad de hibridación que presenta la especie.
En la provincia de Huelva la variedad californiana Camarosa ha desplazado
totalmente a las europeas, ocupando un 98 % de la superficie dedicada a la
fresa, y todo ello gracias a su mayor productividad, precocidad, calidad y
adaptación a las condiciones agroclimáticas onubenses. Ésta es una variedad
de día corto, originada en lla Universidad de California, que requiere de
licencia para su multiplicación y los productores tienen que pagar un Royalty.
Presenta un fruto grande, muy precoz, de color rojo brillante externamente ,
interior muy coloreado y de buen sabor y firmeza. Se recomienda una densidad de
plantación de 5 plantas/m2.
El 2 % restante, se reparte entre las variedades de día corto Tudla, Oso
Grande, Cartuno y Carisma.
Tudla se caracteriza por su buena aptitud para el transporte, así como
su resistencia a la clorosis férrica, por lo que resulta muy útil en las pequeñas
áreas de la zona oeste en las que se presentan problemas locales de aguas
salinas. La planta es vigorosa, de follaje erecto, producción precoz, frutos
grandes, aromáticos, alargados, de color rojo intenso, tanto externa como
internamente. Su productividad es elevada y se adapta bien tanto a la plantación
con planta fresca en zonas cálidas, como a la plantación con planta
frigoconservada en zonas de invierno frío.
Oso Grande: variedad californiana,
cuyo inconveniente es la tendencia del fruto al rajado. No obstante presenta
buena resistencia al transporte y es apto para el mercado en fresco. De color
rojo anaranjado, forma de cuña achatada, con tendencia a aparecer bilobulado,
calibre grueso y buen sabor. La planta es vigorosa y de follaje oscuro. En zonas
cálidas bajo protección de plástico, se recomienda trasplantar con plantas
producidas en viveros de altitud durante octubre para la producción a finales
de invierno. En zonas de invierno frío, el trasplante se realiza durante el
verano para la producción en el año siguiente a principios de primavera. Se
aconseja una densidad de plantación de 6-7 plantas/m2, colocadas en
caballones cubiertos de plástico, con riego localizado y líneas pareadas.
Cartuno: fruto de forma cónica
perfecta, con calibre uniforme, color rojo brillante, sabor azucarado,
ligeramente más precoz que Oso Grande, con curva de producción homogénea
durante toda la campaña. Bien adaptada a plantaciones de otoño y de verano.
Resistente a la clorosis férrica. La planta es vigorosa, de follaje importante,
con flores destacadas del mismo.
Carisma: variedad muy vigorosa y rústica, capaz de adaptarse a todo tipo
de suelos y climas, precoz y muy productiva. El fruto es es de forma cónica, a
veces acostillada, de gran tamaño y color rojo suave. Se recomienda para
plantación en otoño como planta fresca y en verano como planta
frigoconservada.
3.5.Fisiología del desarrollo.
Etapas para una variedad no refloreciente, como son las habitualmente cultivadas en Huelva.
*Verano: período con influencia de días largos y temperaturas elevadas, la
planta crece y se multiplica vegetativamente por emisión de estolones.
*Otoño: con incidencia de días cortos y temperaturas descendentes, se da una
paralización progresiva del crecimiento, con acumulación de reservas en las raíces.
Comienza la iniciación floral y la latencia de la planta.
*Invierno: período de días cortos y bajas temperaturas en el que se produce
una paralización del crecimiento, hasta que la planta acumula el frío
necesario y sale de la latencia.
*Primavera: con la elevación de las temperaturas y el alargamiento progresivo
de los días, aparece una reanudación de la actividad vegetativa, floración y
fructificación, aumentando con la longitud del día.
En latitudes como las de Huelva, este comportamiento, este comportamiento varía
notablemente debido a la suavidad de las temperaturas invernales. Este hecho
permite una actividad vegetativa casi ininterrumpida a lo largo de todo el año.
Los factores limitantes del crecimiento resultan ser entonces el fotoperiodo y
las altas temperaturas estivales.
No obstante, el fresón necesita acumular una serie de horas frío, con
temperaturas por debajo de 7 ºC, para dar una vegetación iy fructificación
abundante. Este requerimiento en horas frío, muy variable según los
cultivares, no suele satisfacerse totalmente en las condiciones climáticas
onubenses. Ello obliga a desarrollar las plantas en latitudes altas, de forma
que una vez acumulada la cantidad de frío necesaria para cada cultivar, dichas
plantas son trasladadas al litoral onubense para fructificar y producir.
Es muy importante determinar el frío requerido por cada variedad, debido a que
insuficiente cantidad del mismo origina un desarrollo débil de las plantas, que
dan frutos blandos y de vida comercial reducida. Un exceso de frío acumulado,
por otra parte, da lugar a producciones más bajas, un gran crecimiento
vegetativo y la aparición de estolones prematuros.
3.6.Exigencias agroclimáticas.
La fresa es un cultivo que se adapta muy bien a muchos tipos de climas. Su parte
vegetativa es altamente resistente
a heladas, llegando a soportar temperaturas de hasta –20 ºC, aunque los órganos florales
quedan destruidos con valores algo inferiores a 0 ºC. Al mismo tiempo son
capaces de sobrevivir a temperaturas estivales de 55 ºC. Los valores óptimos
para una fructificación adecuada se sitúan en torno a los 15-20 ºC de media
anual.
Temperaturas por debajo de 12 ºC durante el cuajado dan lugar a frutos
deformados por frío, en tanto que un tiempo muy caluroso puede originar una
maduración y coloración del fruto muy rápida, lo cual le impide adquirir un
tamaño adecuado para su comercialización.
La pluviometría mínima requerida en secano se sitúa en torno a los 600 mm, en
regadío es necesario aportar en nuestras latitudes del orden de 2000 mm durante
el ciclo del cultivo otoñal.
La influencia del suelo, su estructura física y contenido químico es una de
las bases para el desarrollo del fresón. Éste prefiere suelos equilibrados,
ricos en materia orgánica, aireados, bien drenados, pero con cierta capacidad
de retención de agua.
El equilibrio químico de los elementos nutritivos se considera más favorable
que una riqueza elevada de los mismos. Niveles bajos de patógenos son
igualmente indispensables para el cultivo.
La granulometría óptima de un suelo para el cultivo del fresón
aproximadamente es :
- 50% de arena silícea
- 20% de arcilla
- 15% de calizas
- 5% de materia orgánica
En definitiva, un suelo catalogado como arenoso o franco-arenoso y
homogeneamente profundo se acercaría al ideal para nuestro cultivo.
En cuanto a las características físico-químicas que debe reunir el suelo de
un fresal se tiene:
pH: la fresa soporta bien valores entre 6 y 7. Situándose el óptimo en torno a
6,5 e incluso menor.
Materia orgánica: serían deseables niveles del 2 al 3%
C/N: 10 se considera un valor adecuado para la relación carbono/nitrógeno, con
ello se asegura una buena evolución de la materia orgánica aplicada al suelo.
Sales totales: hemos de evitar suelos salinos, con concentraciones de sales que
originen Conductividad Eléctrica en extracto saturado superiores a 1mmhos.cm
puede empezar a registrarse disminución en la producción de fruta.
Caliza activa: el fresón es muy sensible a la presencia de caliza activa, sobre
todo a niveles superiores al 5%. Valores superiores provocan el bloqueo del
Hierre y la clorosis consecuente.
3.6.3.Agua de riego.
La fresa es un cultivo muy exigente tanto en las cantidades de agua, muy repartidas y suficientes a lo largo del cultivo, como en la calidad que presente ésta. El cultivo se resiente, disminuyendo su rendimiento, con concentraciones de sales en el agua superiores a 0,8 mmhos.cm.
Desde el punto de vista biológico, el suelo puede presentar peligrosidad para el cultivo por la presencia de hongos patógenos, nematodos parásitos, ácaros, insectos y malas hierbas. Es por ello que se hace necesaria la técnica de desinfección del suelo antes de la plantación del fresal, ésta consiste en la aplicación directa al suelo de un agente biocida de naturaleza física o química, con el que se eliminan total o parcialmente los agentes negativos antes mencionados.
Hoy en día, son muchos los productos que existen en el mercado con características
biocidas que son empleados en muy diversos cultivos. En Huelva, no obstante, se
suelen utilizar únicamente dos tipos de tratamientos, el de Bromuro de Metilo y
el de Metham Sodio.
Consiste en cubrir la superficie a desinfectar, una vez mullido y regado el terreno hasta su capacidad de campo, durante 30 días o más en la estación de máximas temperaturas.
La solarización provoca una reducción de la población de hongos del suelo y
de la incidencia de las enfermedades que provocan, asimismo, actúa sobre
insectos que habitan las capas altas del suelo.
Entre los hongos patógenos controlados por esta técnica se tiene: Verticillium
sp, Fusarium sp, Rhizoctonia solani, Pythium ultimun, Pyrenochaeta lycopersici y Phytophthora cinnamomi. No obstante, las poblaciones de Pythium
se ven menos castigadas que con la fumigación con bromuro de metilo.
Otra posibilidad es la combinación de la solarización con algún fumigante
como el Metham Sodio. En experiencias llevadas a cabo con este sistema se han
logrado resultados muy alentadores. Así, se consiguió un mejor control de Verticillium
dahliae, con respecto al tratamiento con solarización simple.
En un año de climatología normal, esto es, con pluviometría del orden de 500 ó 600 mm y en suelos francos, se estima que son necesarios aplicar unos 350 mm desde Noviembre hasta Junio, repartidos en un centenar de riegos.
El uso de goteros quedó desde el principio relegado por las cintas perforadas o
de exudación. Estas, a pesar de su menor duración, permiten controlar mejor
los riegos, distribuyen el agua más uniformemente a lo largo de la línea,
creando un bulbo húmedo más continuo, al tiempo que resultan más económicas
que los goteros.
4.4.Cobertura del suelo o acolchado.
Consiste en extender sobre el suelo un material plástico, generalmente polietileno, de forma que la planta va alojada en oquedades realizadas sobre dichas láminas.
La impermeabilidad del material evita la evaporación del agua del suelo lo que
le convierte en un buen regulador hídrico y economizador de agua.
El sistema contribuye a incrementar
la precocidad de la cosecha y la temperatura media de la zona donde se sitúan
las raíces de la planta.
En caso de tratarse de plásticos negros, como son los habitualmente usados en
Huelva, el acolchado evita el desarrollo de malas hierbas por la barrera que
suponen a la radiación luminosa, pero su influencia sobre la precocidad y
rendimiento es escasa.
4.5.Cobertura del aire. Túnel y Macrotúnel.
Para conseguir la precocidad buscada, se tiene un sistema de protección complementario al acolchado que viene a ejercer las funciones de invernadero.
Se pueden distinguir en Huelva dos tipos de forzados diferentes. Por un lado los
túneles o microtúneles, los cuales cubren un solo caballón, constan de una
estructura formada por arquillos de 6-8 mm de diámetro, en hierro galvanizado,
y de unos 2 m de longitud.
La otra estructura es el macrotúnel, que llega a cubrir de 7 a 9 caballones de
fresón, los arcos son ahora de 6 a 7 m de longitud y casi 3 de altura. Ofrece
un espacio de trabajo cómodo y una mejor protección.
El fresón es una planta exigente en materia orgánica, por lo que es conveniente el aporte de estiércol de alrededor de 3 kg/m2, que además debe estar muy bien descompuesto para evitar favorecer el desarrollo de enfermedades y se enterrará con las labores de preparación del suelo. En caso de cultivarse en suelos excesivamente calizos, es recomendable un aporte adicional de turba de naturaleza ácida a razón de unos 2 kg/m2, que se mezclará en la capa superficial del suelo con una labor de fresadora. Se deben evitar los abonos orgánicos muy fuertes como la gallinaza, la palomina, etc.
Como abonado de fondo se pueden aportar alrededor de 100 g/m2 de abono complejo
15-15-15.
En riego por gravedad, el abonado de cobertera puede realizarse de la siguiente
forma: al comienzo de la floración, cada tercer riego se abona con una mezcla
de 15 g/m2 de sulfato amónico y 10 g/m2 de sulfato potásico, o bien, con 15
g/m2 de nitrato potásico, añadiendo en cada una de estas aplicaciones 5 cc/m2
de ácido fosfórico. De este modo, las aplicaciones de N-P-K serán las
siguientes:
20 g/m2 de nitrógeno (N).
10 g/m2 de anhídrido fosfórico (P2O5).
15 g/m2 de óxido de potasa (K2O).
Posteriormente, aproximadamente 15 días antes de la recolección, debe
interrumpirse el abonado.
En fertirrigación, el aporte de abonos puede seguir la siguiente programación:
-Aplicar en abonado de fondo unos 100 g/m2 de abono complejo 15-15-15.
-Regar abundantemente en la plantación.
-A continuación y hasta el inicio de la floración, regar tres veces por semana, aportando las siguientes cantidades de abono en cada riego:
0,25 g/m2 de nitrógeno (N).
0,20 g/m2 de anhídrido fosfórico (P2O5).
0,15 g/m2 de óxido de potasa (K2O).
0,10 g/m2 de óxido de magnesio (MgO), en caso necesario.
-A partir de la floración y hasta el final de la recolección, regar diariamente, abonando tres veces por semana con las siguientes cantidades:
0,30 g/m2 de nitrógeno (N).
0,30 g/m2 de óxido de potasa (K2O).
Dos veces por semana se aportará fósforo, a razón de 0,25 g/m2 de anhídrido fosfórico (P2O5).
En caso de escasez de magnesio en el suelo, aplicar una vez porseman 0,10 g/m2 de óxido de magnesio (MgO).
6.1.Thrips (Frankliella occidentalis).
Dañan con su estilete las flores y los frutos, llegando a deformarlos como reacción a su saliva tóxica. Debe prevenirse su ataque atendiendo al número de formas móviles por flor, suelen aparecer con tiempo seco, aumentando su población con la elevación de las temperaturas.
Se conocen efectivos depredadores naturales de Thrips, como son Orius
sp. y Aléothrips intermedius.
6.2.Araña roja (Tetranychus urticae Koch)
Este ácaro, de cuerpo globoso y anaranjado en estado adulto, es una de las plagas más graves del fresón. Inverna en plantas espontáneas o en hojas viejas de fresón para atacar a las hojas jóvenes con la llegada del calor.
Su control químico es muy difícil por la rápida inducción de resistencia a
los productos utilizados, así como por los problemas de residuos en frutos.
6.3.Podredumbre gris (Botrytis cinerea/Sclerotinia fuckeliana).
Se desarrollan favorablemente en condiciones de alta humedad relativa y temperaturas entre los 15 y 20 ºC. La diseminación se realiza por medio de esporas, ayudándose de la lluvia o el viento.
Se manifiesta como una pelusa blanquecina sobre ambas caras de la hoja. Prefiere las temperaturas elevadas, de 20 a 25 ºC, y el tiempo soleado, deteniendo su ataque en condiciones de lluvia prolongada. Persiste durante el invierno en estructuras resistentes como peritecas.
6.5.Mancha púrpura (Mycosphaerella fragariae).
Aparece como una mancha circular de 2 a 3 mm de diámetro sobre la hoja. Se dispersa por medio de ascosporas y de esporas, con temperaturas suaves y alta humedad relativa.
Son varios los hongos que afectan a la planta desde su sistema radical o zona cortical del cuello, entre éstos se tiene Fusarium sp., Pytophtora sp., Rhizoctonia sp., Rhizopus sp., Pythium sp., Cladosporium sp., Alternaria sp. y Penicillium sp.
En caso de no practicarse una fumigación previa al suelo, el cultivo se expone
en gran medida al ataque de estos hongos parásitos, pudiendo llegar a ser dramáticas
las consecuencias.
6.7.Bacterias (Xanthomas fragariae).
Ataca principalmente a la hoja,
dando lugar a manchas aceitosas que se van uniendo y progresando a zonas necróticas.
Se ve favorecida por temperaturas diurnas de alrededor de 20 ºC y elevada
humedad ambiental